Hollywood, el gigante de la industria audiovisual, por fin decide apostar por la diversidad en el cine infantil con la adaptación a musical de El príncipe y la modista, la novela gráfica de temática LGTBI que ha conseguido robar el corazón de miles de lectores en todo el mundo.

Jen Wang, escritora e ilustradora estadounidense, publicó esta reveladora historia a principios del 2018 bajo el sello First Second. No tardó en ganar gran popularidad y, tan solo unos meses después, se publicó en otros países. Ahora, también ha llamado la atención de los compositores Kristen y Bobby Lopez, creadores de bandas sonoras como las de Coco, Frozen o Buscando a Nemo, y de Marc Platt, productor de películas como La La Land o Into The Woods.

El libro cuenta la historia del príncipe Sebastian y la modista Frances, dos amigos que ocultan un gran secreto que hará peligrar el futuro de la corona, y es que Sebastian tiene una curiosa afición que jamás ha confesado: adora vestirse de mujer. Con la ayuda de Frances, su costurera personal, el príncipe emprende un camino hacia la búsqueda de su identidad.

A pesar de las muchas etiquetas con las que los lectores intentan definir al personaje principal, la autora no ha querido posicionarse respecto a su identidad sexual en ningún momento. Para ella, Sebastian es simplemente un chico joven al que le gusta vestirse con ropas de mujer y que se siente cómodo experimentando entre lo masculino y lo femenino. Y así queda reflejado en la novela, que se centra únicamente en la pasión del príncipe por esta afición, y en la bonita y enternecedora amistad que surgirá entre él y Frances. De esta manera, Jen Wang deja la puerta abierta para cualquier suposición sobre su preferencia sexual o identidad de género.

“Queer probablemente sería la mejor descripción. Pero también estoy abierta a las interpretaciones de los lectores. Si para un lector, esta historia es el primer paso de Sebastian para descubrir que es trans, o si sienten que Sebastian es un hombre cis al que le gusta vestirse de mujer, estoy contenta con todo ello”, afirma la autora.

El príncipe y la modista es una historia que no deja indiferente a nadie, y sin duda, la apuesta por un musical llevado a la gran pantalla supondrá un gran avance hacia la inclusión LGTBI en el cine infantil, un sector de la industria en el que pocas veces se cuenta con la presencia de miembros del colectivo como personajes principales. El estreno de esta innovadora película resulta una oportunidad inmensa para inculcar valores de respeto, igualdad, diversidad y, sobre todo, normalizar varios tipos de identidad sexual ante los más jóvenes.

Shangay