DÍA INTERNACIONAL DEL ORGULLO LGBTI

El mapa mundial sobre las leyes de orientación sexual muestra que todavía hay mucho trabajo que hace en pro de los derechos de la comunidad LGBTI

Mientras sólo tres países son gobernados por líderes que reconocen abiertamente su homosexualidad, otros 72 países la criminalizan. Entre la representatividad política y la persecución de la comunidad de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transexuales y Transgéneros, Intergéneros(LGBTI) hay un interminable trecho repleto de distintos grados de severidad en las legislaciones, que van de la protección a la condena.

No obstante, la balanza sigue decantándose hacia la segunda tendencia. Actualmente ocho Estados castigan con la muerte a quienes mantienen relaciones sexuales consensuadas con una persona adulta del mismo sexo, según el último informe Homofobia de Estado, de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA, por sus siglas en inglés).

Un saldo desequilibrado
En este mundo con mucho por hacer en pro de los derechos del colectivo LGBTI, hay tres figuras políticas que son una referencia por copar las altas esferas del poder y haber declarado abiertamente su orientación sexual.

Se trata del primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, el flamante taoiseach de Irlanda, Leo Varadkar, y, con toda seguridad, su homóloga serbia, Ana Brnabic, que a finales de esta semana se convertirá en la primera ministra gay y mujer del país conservador después de que el gobierno haya conseguido los apoyos para su nombramiento. Todos ellos en Europa, continente que acoge el mayor número de países que permiten el matrimonio homosexual.

Luxemburgo
Xavier Bettel

Bettel llegó al poder en 2013 tras la dimisión de su predecesor y actual presidente de la Comisión Europea. Jean-Claude Juncker. Su gobierno legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en 2015, lo que permitió al jefe de Estado casarse con su pareja, Gauthier Destenay, que hizo historia a principios de mes como primer caballero de Luxemburgo al participar en el programa para consortes organizado por Bélgica durante la cumbre de líderes de la OTAN.

El primer ministro luxemburgués no pasará a la historia por ser el primer jefe de Gobierno que no oculta la homosexualidad. Antes fue pionera la primera ministra de Islandia, Johanna Siguroardottir, que gobernó entre 2009 y 2013, período dentro del cual se casó con su pareja; y el belga, Elio di Rupo, entre 2011 y 2014. Por cierto, el primer ministro en funciones de Luxemburgo, Etienne Schneider, también es gay.

Irlanda
Leo Varadkar

En cuanto Varadkar, asumió el cargo de taoiseach de Irlanda a mediados de este mes convirtiéndose, a sus 38 años, en el primer ministro más joven del país. Es hijo de un médico indio, también su profesión, y una enfermera irlandesa. Nacido en un barrio de clase media de Dublín, el dirigente democristiano, aficionado al rugby, los deportes gaélicos y al triatlón, se educó en un colegio de primaria católico y en un instituto de secundaria protestante. Ha estado vinculado con la política desde que era adolescente. Irlanda legalizó el matrimonio homosexual en el 2015, aunque él todavía no ha hecho uso del derecho si bien tiene pareja.

Serbia
Ana Brnabic

A finales de esta semana, Serbia, un país tradicional en aspectos sociales y en el que la Iglesia Ortodoxa tiene gran influencia, podría ver así por primera vez a una mujer, y homosexual, al frente del Gobierno. Dos hitos en una mujer: Ana Brnabic, a quien es le ha encomendado la tarea de llevar las riendas del nuevo Ejecutivo. Brnabic, de 41 años, ha dicho que “no puede esperar” para asumir el cargo y empezar a trabajar; su principal objetivo será la recuperación y modernicación económica de su país.

Tanto en Serbia como en el resto de los Balcanes los grupos minoritarios por su orientación sexual sufren un fuerte rechazo, aunque en los últimos tiempos ha habido avances en la afirmación de los derechos de la comunidad LGBTI en esta región que aspira a su integración en la Unión Europea (UE). En 2010, en Serbia, grupos homófobos y violentos causaron desórdenes durante una marcha del orgullo gay, e incluso forzaron entonces al Gobierno a cancelar algunas de esas manifestaciones.

Las cifras internacionales
Ocho países castigan con la muerte

A pesar de que la criminalización de estos colectivos se extiende por buena parte de Europa del Este, todo Asia, África -a excepción de Suráfrica, Seychelles y Cabo Verde-, y parte de Centroamérica y América del Sur, los autores del informe Homofobia de Estado apuntan que “sin prisa pero sin pausa”, las leyes que condenan las prácticas o expresiones LGBTI está disminuyendo, siendo Belice y Seychelles los países que más recientemente han derogado este tipo de leyes en 2016.

En total, los actos sexuales entre personas adultas del mismo sexo en privado son legales -bien porque han sido despenalizados o porque nunca fueron criminalizados- en 124 estados (122 miembros de las Naciones Unidas, más Taiwán y Kosovo), en tanto que se consideran delito en 72 -un tercio de los que integran la ONU-. Y en 45 de ellos la ley se aplica tanto a mujeres como a hombres. En estos Estados se ven escenas como las del pasado fin de semana en Turquía, donde la policía reprimió con gases lacrimógenos la Marcha del Orgullo Gay en Estambul.

En muchos lugares, además, los homosexuales, aunque no son perseguidos por la ley, si son objeto de rechazo social, discriminación e incluso acoso.

La pena de muerte para las relaciones homosexuales está vigente en ocho estados: Irán, Arabia Saudi, Yemen y Sudán la aplican en todo el territorio; Somalia y Nigeria, en algunas provincias; y la organización terrorista Estado Islámico castiga con la muerte a esas minorías sexuales en los territorios que controla en el norte de Siria y el noroeste de Irak.

Los autores del informe, Aegus Carroll y Ramón Mendos, puntualizan que “aunque la posibilidad de la aplicación de la pena de muerte de manos de tribunales de la ley islámica de la charia en Afganistán, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Mauritania y Pakistán produce un claro efecto amedrentador, estos Estados tienen penas menos severas codificadas en sus leyes penales y no existen datos que sugieran que la pena capital haya sido aplicada en esos Estados para los actos sexuales consensuales entre personas del mismo sexo entre adultos en privado.

En Uganda, Zambia, Tanzania, India, Barbados o Guyana las relaciones homosexuales se castigan con penas que van desde los 14 años de prisión hasta la cadena perpetua
En otros lugares como Uganda, Zambia, Tanzania, India, Barbados o Guyana las relaciones homosexuales se castigan con penas que van desde los 14 años de prisión hasta la cadena perpetua. Y en países del norte de África como Libia, Argelia o Marruecos, las leyes contemplan penas de entre tres y siete años de prisión.

Por otra parte, de acuerdo con los firmantes del estudio, la legislación específica que protege al colectivo de la discriminación y la violencia (protección) ha crecido considerablemente en los últimos años, y las leyes que reconocen las relaciones y familias (reconocimiento, en verde en el mapa) también van en aumento, .

Las parejas del mismo sexo pueden contraer hoy matrimonio en 22 estados y hay otros 28 que admiten las uniones civiles, sin denominarlas matrimonio, pero con derechos similares. Además, 26 estados tienen leyes de adopción conjunta -Austria, Finlandia y algunos territorios de Australia han incorporado estos derechos a su legislación en el último año-; y otros 27 permiten adoptar cuando el hijo lo es de uno de los miembros de la pareja.

La Vanguardia