Los jóvenes sufrieron policontusiones y cortes tras recibir una paliza por parte de un grupo de personas al grito de «os voy a matar» y otros insultos homófobos

Al grito de «maricones de mierda». Así fueron recibidos, por un grupo de jóvenes, Javier y David, una pareja homosexual que salía de un local de ocio nocturno el pasado sábado de madrugada, durante las fiestas locales de Picassent.

«Íbamos cogidos de la mano y un grupo de más de cuatro personas empezaron a increparnos porque tenían ganas de gresca», explica uno de los agredidos a LAS PROVINCIAS. «Les pedimos que tuvieran respeto y rápidamente se abalanzaron con actitud violenta sobre nosotros y comenzaron a golpearnos y a darnos patadas y puñetazos por todo el cuerpo».

«Intentamos defendernos como pudimos pero nos superaban en número», lamenta uno de los integrantes, que asegura «no se entiende que estas cosas todavía pasen en la España en el siglo XXI».

«No paraban de repetir, te voy a matar hijo de puta, te voy a matar. Tuvimos suerte de que algunos de nuestros amigos estaban cerca y se acercaron a ayudarnos», subraya uno de los jóvenes.

Heridas en las cejas, en los ojos, en la nariz, en la boca, en los antebrazos y en las manos. Así se desprende en el parte de lesiones que acompaña a la denuncia presentada ante la Guardia Civil de Picassent por un delito de odio. No obstante, la pareja asegura que lo peor del ataque no son ni los cortes ni las policontusiones. «Las heridas se curan, pero el estado de ansiedad que se te queda en el cuerpo no sabes cuando se va a pasar».

«Nos sentimos muy mal, estamos muy nerviosos y no salimos a la calle con la misma normalidad», lamentan los agredidos. «El día del incidente estuve vomitando todo el día por un ataque de ansiedad», explica uno de ellos. No obstante, ambos subrayan la importancia de «no dejar que la gente intolerante coarte los derechos del colectivo de esta manera», señalan.

Los agredidos hicieron hincapié en que «no se entiende que gente tan joven, sin conocerte de nada, sienta tanto odio, simplemente por ver a dos personas del mismo sexo cogidas de la mano».

«Aunque la población en general es tolerante, todavía hace mucha falta educar en el respeto para que estas situaciones no sigan repitiéndose», apuntan las víctimas, que agradecen las muestras de apoyo recibidas desde las formaciones políticas de Picassent y algunas agrupaciones locales festivas, entre las que se encuentra la comisión fallera de uno de los afectados.

«Mucha gente nos ha ayudado a identificar a los agresores a través de perfiles en las redes sociales», explican. No obstante, ambos reconocieron a algunos de los asaltantes a través de una rueda de reconocimiento realizada ayer. Tal y como pudo saber este periódico «algunas de las personas identificadas tienen antecedentes por agresiones y otras son menores».

La alcaldesa del municipio, Conxa García, a través de un comunicado oficial , mostró «en nombre del Ayuntamiento de Picassent y de toda la corporación municipal, su rechazo ante todas las agresiones que hay, dentro y fuera del contexto festivo y pidió de nuevo una buena convivencia y que el respeto esté por encima de todo».

Asimismo, la primera edil condenó «enérgicamente la agresión homófoba, trasladó su solidaridad y apoyo a las personas agredidas; y les deseó una pronta recuperación».

También desde el grupo popular municipal denunciaron «este tipo de actitudes, ya que la libertad de las personas está por encima de cualquier otra cosa y nadie podemos coartarla».

Las Provincias