El Pride Barcelona de 2018 se centrará en visibilizar y reclamar los derechos de las personas refugiadas LGTBI, que además de tener que huir de sus países de origen por guerras, conflictos y persecuciones tienen que hacer frente a discriminación por su orientación o condición sexual.

Lo ha anunciado este lunes la organización, que ha explicado en un comunicado que pese a que se trata de una crisis actual, es "muy poco visible", por lo que ha comenzado a trabajar con asociaciones destinadas a ayudar al colectivo para dar a conocer su problema.

Asimismo, han informado que el Orgullo de Barcelona de este año, que culminó el sábado con una manifestación festiva y conciertos en la ciudad, ha generado un impacto de 40 millones de euros y ha registrado una afluencia de más de 260.000 personas, un 20% de ellos turistas.