• Desgarradora carta abierta en la que narra su sufrimiento por ocultarlo

Sebastián Vega, alero del Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, se convirtió en el primer baloncestista argentino que declara públicamente su homosexualidad. Lo reveló en una carta abierta en su cuenta de Twitter, en la que relató los años de sufrimiento que pasó antes de juntar fuerzas para contarles su orientación sexual a sus familiares, amigos y compañeros de equipo.

 

Su misiva, titulada ¡La verdad nos hace libre!", es desgarradora. El alero de 2.00 m y 31 años rememora cuál fue el instante en el que decidió que no podía seguir así: "Me acuerdo del momento con exactitud: yo tirado en la cama, absolutamente a oscuras, mirando el techo en silencio, sin saber qué hacer, sin querer asumir, con la cabeza explotada. Acababa de estar con un hombre por primera vez y no lo podía aceptar. Aquella noche fue una de las perores que recuerde. Significó un cambio definitivo en mi vida y mis estructuras", cuenta.

El hecho de asumirlo no mitigó el dolor que sentía en su fuero interno y admite que continuó martirizándose un tiempo: "Sufría, reprimía sentimientos, me sentía en falta. No podía comprender cómo me atraía una persona de mi mismo sexo, eso no estaba bien".

"Sufría, reprimía sentimientos, me sentía en falta. No podía comprender cómo me atraía una persona de mi mismo sexo, eso no estaba bien"Sebastián Vega (Jugador argentino)

En contra de lo que sentía, llegó a dar la espalda a su realidad intentando negar lo que le estaba pasando: "Estuve de novio con una chica intentando continuar con mi vida heterosexual, pero después de un tiempo las ganas de estar con un hombre volvieron a surgir. Eran meses de absoluta confusión. Me mentía a mí mismo, negaba la realidad, estaba frustrado, triste. No entendía por qué me pasaba eso a mí. Yo quería ser uno más, quería encajar. Quería ser como mis compañeros y amigos. Y me empecé a hundir".

Y reconoce que todo ese conflicto llegó a afectar seriamente a su carrera profesional. "Llegué a considerar el retiro del básquetbol, que es lo que más amo en la vida", admite. "En aquella temporada (14-15) empecé a lesionarme todo el tiempo. Mi cuerpo evidentemente me estaba gritando que algo iba mal, que tenía que cambiar. Así fue que, tras arrancar terapia, decidí tomar las riendas de mi vida y le comuniqué la novedad a mi familia".

"Me mentía a mí mismo, negaba la realidad, estaba frustrado, triste. No entendía por qué me pasaba eso a mí. Yo quería ser uno más, quería encajar" Sebastián Vega (Jugador argentino)

El momento de contárselo a su familia fue aterrador para él, aunque la reacción de sus padres no fue traumática como él imaginaba: "No me olvido más: encaré a mi papá y fui decidido a contárselo, con mucho miedo (terror diría), dando por sentado que me iba a echar de casa. Fui preparado para lo peor. No obstante, para mi sorpresa, su reacción fue de amor. Fue una escena dura, él casi se desvanece mientras le contaba, pero lo aceptó. Tuve que entender que era un proceso para él y para mi mamá. Y lo respeté".

Su desgarradora carta termina con una reflexión que pueda ayudar a otra gente que pueda estar sufriendo en la situación que él ya pasó: "¿Cuál es el objetivo de todo esto? Lo más importante es poder cerrar una etapa y sentime libre. También me gustaría que este disparador pueda ayudar a otras personas que tal vez están o estuvieron en una situación similar", concluyó.

Uno de los primeros apoyos públicos que recibió Vega fue del madridista Facundo Campazzo, quien animó a su compatriota a través de las redes sociales.