En 2012 se convirtió en el primer boxeador abiertamente homosexual de la historia. Su legado va más allá de sus logros dentro del ring. Orlando 'fenómeno' Cruz ha buscado inspirar a la comunidad LGTB a través del deporte. Su sueño, hasta ahora frustrado, es ser campeón mundial.

Su pimera oportunidad llegó en el 2013 contra el mexicano Orlando 'siri' Salido en peso pluma, terminando el combate en KO a favor del pugilista azteca en el séptimo asalto. En noviembre del año pasado tuvo su revancha, ahora contra Terry Flanagan, sin embago otra vez falló en el intento quedando fuera por nocaut técnico.

En ocasiones ha saltado al ring luciendo sus calzoncillos con los colores del orgullo gay, particularidad que ha llamado la atención de todo el mundo incluyendo diversos puntos de vista al respecto. Ningún prejuicio le ha frenado para seguir adelante: "Ahora es cuando más estoy disfrutando y estoy pasando por el mejor momento de mi carrera y mi vida personal. Amigos, familia y oponentes me respetan en mi vida personal y mi orientación sexual", afirmó al sitio olympo deportivo.

"Quiero ser un portavoz para todas las personas que tienen miedo a comunicar su decisión por miedo"
Orlando Cruz, boxeador profesional

El pugilista olímpico en Sídney 2000 confesó también: "Yo quiero ser un portavoz para todas las personas que tienen miedo a comunicar esta decisión por tener miedo a lo que hable la gente, del rechazo. Que vean que si quieres ser feliz tienes que aceptarte a ti mismo en primer lugar".

Una derrota ante José López en junio pasado ha sido su último combate, dejando su récord en 25 victorias, 15 por KO, 6 derrotas y un empate. A los 36 años, Cruz ha cristalizado su inmortalidad dentro de la sociedad LGBT a través del deporte.

Marca