Estas dos jugadoras de hockey británicas se han convertido en un fenómeno mediático en su país gracias a una historia de amor de lo más olímpica

Por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos, un matrimonio homosexual competirá dentro del mismo equipo. Kate y Helen Richardson-Walsh representarán a Gran Bretaña en la competición de hockey y sueñan con lograr una medalla, como ya consiguió esta selección en Londres 2012.

De hecho, Kate y Helen ya estuvieron en esos Juegos y en los anteriores, aunque todavía no estaban casadas. Contrajeron matrimonio en 2013 y siguen felizmente casadas. Asimismo, su relación amorosa es muy estable desde hace ocho años, a pesar de que se conocieron mucho antes.

Kate Y Helen compartieron muchas cosas en su adolescencia, ya que las dos fueron grandes promesas de su deporte desde muy joven. Sin embargo, la mayor de ellas, Kate, que ahora tiene 35 años, no tiene un buen recuerdo de la primera vez que coincidió con la que años después se convirtió en su esposa. “La primera vez que vi a Helen estaba en un partido de Inglaterra menores de 16 años en el viejo estadio de hockey de Inglaterra en Milton Keynes . Yo tenía 16 años y ella habría cumplido los15. El hecho es  que había estado apartada del equipo ese año y Helen ocupó mi lugar. Mis padres insistieron en llevarme a ver el torneo de todos modos, fue muy doloroso . Estaba destrozada. Recuerdo que lloré todo el camino a casa porque no había podido estar con el equipo”, comentó la jugadora a The Times.

El equipo las arropó en la ceremonia

Sin embargo, el amor no surgió hasta los Juegos de Pekín, cuando las dos comenzaron una relación amorosa que culminó en boda. No obstante, los caminos deportivos de las chicas se separarán tras Río, ya que Kate colgará el stick tras este torneo. Por eso, estos Juegos serán doblemente importantes para ellas, puesto que también piensan que su historia puede servir para ayudar a que otras mujeres no sufran ningún tipo de discriminación por su condición sexual.

No obstante, Kate reconoce que el vestuario se enrareció dentro del equipo, cuando las demás jugadoras se enteraron de su relación. "En principio hubo algún comentario en el equipo, pero ya hace tiempo que nadie dice nada sobre nuestra relación, en cambio hay un ambiente maravilloso en el vestuario".

No obstante, con el paso del tiempo su amor se vive con toda naturalidad dentro de la disciplina de la selección. “Algunos integrantes del equipo estaban un poco flasheados porque lo encontraban diferente, pero ahora mismo nadie se inmuta y es algo guay. Creo que algo ha ido cambiando. En el equipo siempre ha habido mujeres de todo tipo y hemos sido claros sobre qué nos gusta en términos de sexualidad. No es algo tabú, es algo que nos hace estar orgullosas de nuestro deporte”.

Por último, la más veterana de la pareja considera que su relación sentimental ha servido para abrir la mente de compañeras y técnicos y que se asuma que dentro de un equipo pueden existir todo tipo de tendencias sexuales. "Ha sido algo lindo, un cambio muy importante, en un equipo con 19 chicas hay muchas maneras diferentes de pensar y de vivir la sexualidad", finalizó la mujer que se casó con su novia ante la presencia de su seleccionador y de todas sus compañeras de equipo. 

Estrella Digital