Los efectos del cannabis dependen en gran medida de la persona y el contexto en que se consume, y por ello sus efectos pueden ser depresores (relajación), estimulantes, e incluso alucinógenos.
Es una planta cuyos frutos, los cogollos, se fuman, mezclados con tabaco o no, en cigarrillos (maría…) o con pipa, también se puede cocinar y comer (en este caso la dosificación es diferente y aumentan los riesgos de sobredosificación). Del cannabis se extrae la resina conocida como hachís (costo, chocolate…).

EFECTOS
Los efectos pueden tardar en aparecer unos pocos minutos y llegar a durar unas horas después del consumo.
Sientes bienestar e hilaridad, te relaja, aumenta el apetito y provoca la desinhibición.
Si la comes, los efectos del cannabis pueden intensificarse (más psicodélico).

EFECTOS ADVERSOS
Puede provocar sequedad en la boca, reducción de la capacidad de concentración y de la memoria, nauseas, vómitos, amodorramiento, ansiedad y vértigo.

SOBREDOSIS
El consumo de cannabis es, de todas las drogas, el que más difícilmente puede dar lugar a una sobredosis.
Puedes, sin embargo, sentir fatiga, confusión, desorientación, incluso paranoia y manía persecutoria.
Lo que es más frecuente son las lipotimias, sobretodo en gente con poca experiencia o con marihuanas muy potentes.

ABUSO Y USO CRÓNICO
Puede provocar dependencia psicológica, apatía y pérdida en la capacidad de aprendizaje, memorización y en la capacidad de fijar la atención.

SEXO Y CANNABIS
Tus sensaciones sexuales son más intensas, pero si lo tomas durante mucho tiempo disminuye la libido.
Ten en cuenta que tomar marihuana o hachís puede hacer que descuides el uso del preservativo y ponerte en riesgo ante el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.