Es una sustancia depresora, y como tal, en dosis altas, ralentiza la actividad corporal y cerebral. En dosis bajas, da sensación de eufória y bienestar.
El alcohol que encontramos en las bebidas alcohólicas es el etanol o alcohol etílico. Principalmente hay dos tipos de alcohol; el destilado (del 5% al 15%) y el fermentado (más del 20%).
Se bebe, es una substancia legal y puede encontrarse en muy diversas presentaciones (vino, cerveza, licores, etc.)

EFECTOS
Una vez ingerido, a los 5 minutos ya puede encontrarse alcohol en la sangre y su concentración máxima se produce aproximadamente a los 30 minutos de su ingesta. En un principio te hace sentir eufórico, menos tímido, más relajado, hablar más y te desinhibe. A medida que aumentas la dosis, tu sistema nervioso está cada vez más deprimido y empieza a fallar la coordinación, los reflejos...

EFECTOS ADVERSOS
Tu sentido común puede verse afectado, puedes tener dificultad para expresarte claramente, y perder el equilibrio.
También te puede volver agresivo y hacerte sentir emocionalmente inestable.

SOBREDOSIS
Si bebes demasiado puedes sufrir vómitos y desmayos, por no mencionar la resaca posterior, pero podría llegar a producir coma etílico e incluso la muerte.

ABUSO Y USO CRÓNICO
Provoca tolerancia (progresivamente necesitas beber más para obtener el mismo efecto) y dependencia psicológica y física, se debilita tu sistema inmunológico, causa desórdenes nerviosos y puede dañar tu corazón e hígado entre otros órganos.

WARNING!!!
Trata de evitar tomar drogas al mismo tiempo que bebes alcohol. Se disparan los riesgos al mezclar alcohol con otras sustancias. En general hay que ir con mucho ciudado con la mezcla con otros depresores, por ejemplo, mezclado con el GHB podría causar el coma, con Ketamina nos podría hacer perder rápidamente la coordinación, lo mismo que con los tranquilizantes o con cánnabis, podríamos tener una bajada de tensión. Si lo mezclamos con estimulantes (speed, cocaína, etc.) hay un riesgo claro de acabar tomando más cantidad (e incrementar los efectos secundàrios de amb@s), tanto del estimulante como de alcohol, pues se contrarrestan los efectos.
Es importante plantearse el consumo de alcohol si se padecen enfermedades hepáticas (del hígado) o del aparato digestivo, si se ha de conducir vehículos o si se padece algún trastorno psicológico o se está pasando por una mala racha. 

ALCOHOL + GHB = perill

SEXO Y ALCOHOL
El consumo moderado puede estimular tu deseo sexual pero el abuso y el consumo a largo plazo disminuye este deseo y provoca problemas de disfunción eréctil. Beber en exceso antes o durante las relaciones sexuales puede llevarte a descuidar el uso del preservativo y ponerte en riesgo ante el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.